Doble percepción de recursos del Estado: esa es la irregularidad que fue identificada, en 2015, por un Informe de Auditoría Interna de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (FC-BCB) respecto al entonces consejero Sergio Octavio Prudencio Bilbao. Pese a que el informe estaba respaldado, no se asumió acciones contra el supuesto infractor y, por el contrario, el auditor que lo hizo fue alejado de la institución.
Esta es una acusación en contra de Prudencio que ya fue publicada el 28 de enero de 2016 en el diario La Razón. En esa fecha, el matutino paceño daba cuenta del alejamiento de Delfín Eleazar Ponce de la FC-BCB tras diez años de trabajo. “Según Ponce, hubo mala voluntad hacia él a raíz de la auditoría que en 2014 hizo a la FCBCB en la que señaló más de 80 irregularidades”, dice la publicación.
Pero las publicaciones de prensa no tuvieron ningún efecto pues ni el Banco Central de Bolivia ni el Ministerio de Culturas hicieron algo al respecto. Por el contrario, Prudencio fue designado presidente de la FC-BCB, un cargo que desempeña hasta hoy, incluso a pesar del cambio de gobierno.
No se sabe qué pasó con los informes de auditoría que lo inculpan. En una carta dirigida a El Potosí, Prudencio señala que “la Unidad de Auditoría Interna emitió el Informe de relevamiento de Información REL.FC.BCB/INF/UAI/2018-007 de 15 de octubre de 2018, en el cual en su parte pertinente concluye: ‘Conforme a lo establecido en la Ley No. 2027 de 27 de octubre de 1999, permite a los servidores públicos realizar actividades culturales o artísticas, remuneradas. Por lo tanto, el Sr. Sergio (sic) Prudencio Bilbao estaba legalmente habilitado para realizar actividades culturales remuneradas, tal como se expone en nuestro análisis’”.
