La festividad de Todos los Santos, que se realiza durante tres días en Potosí, se adelantó por algunas horas pero no precisamente por los conflictos sociales sino a través de un recorrido vivencial que la Secretaría Departamental de Turismo y Cultura organizó por segunda vez este año.
El recorrido consiste en recreaciones de una festividad que, por sus características, es considerada única en Bolivia. Cuatro salones han sido dispuestos para recrear en cada uno de ellos las diferentes jornadas y facetas de Todos los Santos.
El primer salón, al que se ingresa por la puerta del Teatro IV Centenario, es el que corresponde a la tumba; es decir, el altar funerario destinado al difunto del año reciente. Es el que recibe la visita de la gente, sus oraciones por el alma del difunto y donde se entrega las masitas o fruta seca.
El segundo salón es el de los juegos que acompañan a la festividad como el sapo, la t’oqola y la panala. Muchos de los mayores que pasaron por él admitieron que son costumbres que ya se están perdiendo así que es bueno recuperarlas.
