El alcalde de Potosí, Williams Cervantes, informó oficialmente este miércoles que su administración pretende recuperar la fiesta de la Virgen de Guadalupe que fue instaurada en la Villa Imperial el año 1600 por el sacerdote jerónimo fray Diego de Ocaña, los padres franciscanos y el cabildo secular de la época.
Según consta en el manuscrito del propio Ocaña, el sacerdote llegó a Potosí el 18 de julio de 1600 y, luego de recuperarse de una afección, comenzó a propagar la devoción a la Virgen María que se veneraba, y todavía se venera, en su convento de Guadalupe en Cáceres, España. Para conseguir su objetivo, pintó una imagen de esa Virgen que fue entronizada el 8 de septiembre de ese año en el templo de San Francisco.
Por invitación del obispo de Charcas, Alonso Ramírez de Vergara, pasó a La Plata, hoy Sucre, al año siguiente donde pintó otra imagen que es venerada hasta hoy en esa ciudad. Por ello, tanto Potosí como Sucre tienen, cada una, su imagen de la Virgen de Guadalupe, ambas pintadas por el mismo autor, el monje jerónimo Diego de Ocaña.
