Una plaqueta, colocada en la torre derecha del lado chuquisaqueño del puente colgante del río Pilcomayo, celebra la refacción de ese monumento. “La unidad de nuestros pueblos no es simple quimera de hombres, sino inexorable decreto del destino…” dice un pensamiento de Simón Bolívar que remacha el festejo que debió haber cuando se colocó el bronce. La fecha no es lejana, febrero de 2008, así que apenas pasaron 11 años. Sin embargo, esta imponente infraestructura patrimonial no soportó demasiado el paso del tiempo y ya perdió un pedazo.
¿Cuánto costó la refacción del puente? La obra formó parte del paquete de proyectos ejecutados con motivo del bicentenario de la gesta del 25 de Mayo de 1809 y, cuando se anunció su entrega provisional, la empresa constructora Pacheco, que estuvo a cargo de los trabajos, mencionó la suma de 2.6 millones de Bolivianos. La supervisión, que estaba a cargo de la consultora PAV, fue adjudicada con un precio de 106.000 Bolivianos. Aparentemente, ni una refaccionó bien ni otra supervisó adecuadamente porque, según se pudo constatar, un pedazo del puente, en el lado chuquisaqueño, se vino abajo.
