Es tan bello que el cronista mayor de Potosí, Bartolomé Arzáns, escribió que el templo de Tomave es un edificio “cuya riqueza y hermosura admira el arte y la curiosidad”. Y cualquiera que se pare frente a su impresionante portada o, mejor aún, ingrese a su nave, quedará boquiabierto por la cantidad de obras de arte que se encuentran allí.
Pero toda esa belleza, ese arte, esa historia, se encuentran en riesgo debido a que necesitan refacciones urgentes. Lo constató Lindaura Rasguido Mejía, arquitecta de la Unidad de Monumentos y Sitios Históricos del Viceministerio de Interculturalidad del Ministerio de Culturas y Turismo.
La profesional llegó hasta Tomave, ubicado en la provincia Quijarro de Potosí, atendiendo la invitación de sus autoridades municipales que prepararon un acto especial para el descubrimiento de una plaqueta que conmemore, ya en la posteridad, la declaratoria del templo como Patrimonio Arquitectónico, Material, Histórico y Cultural del municipio de Tomave.
