La línea está marcada. El alcalde de Potosí, Williams Cervantes, sacó ayer el conflicto por la cuna del charango de su despacho para hacerlo público en un acto realizado en la plaza 6 de Agosto. Incluyó una orquesta de charangos y hasta un número de ballet en el que los danzantes lucieron charangos. Él mismo se puso a bailar con la chola potosina y portó un charango en las manos.
El conflicto está en el parágrafo 5 del artículo 5 del proyecto de “Ley integral de protección, promoción y difusión del Charango Patrimonio Cultural de Bolivia” que señala que “la cuna del charango se encuentra en el Departamento de Potosí, siendo su capital la región de Aiquile…”. Al incluir el denominativo de “Departamento”, que no está en la Ley 3451, se arriesga a provocar una controversia ya que hay otras regiones potosinas, como la del norte, que también reclaman su cuna.
Ayer, en el acto realizado en la parte trasera del obelisco, el presidente de la filial potosina de la Sociedad Boliviana del Charango, Antonio Cadenas, dijo que el proyecto de ley es un retroceso ante todos los avances obtenidos hasta el momento mientras que el de la Sociedad de Investigación Histórica de Potosí, Juan José Toro, agregó que negarle a Potosí su condición de cuna del charango es negarle parte de su historia.
