Visitas a los museos, fiestas bailables y dos conciertos de lujo configuraron un viernes diferente para los potosinos que, por lo menos anoche, no pudieron quejarse de no tener a dónde ir.
El centro histórico estuvo saturado de actividades que, a la vez, determinaron el cierre de calles y congestionamiento vehicular. El desvío del tráfico no solucionó nada sino que lo empeoró ya que los automóviles formaron largas filas desde la calle La Paz hasta inclusive la avenida Camacho.
En medio de todo el maremagno, la música no solo tuvo su lugar sino sus lugares debido a los conciertos que fueron programados para la noche.
El remozado y desde entonces siempre alabado Teatro Víctor Paz Estenssoro fue el escenario para la presentación del grupo Kalamarka que llegó a Potosí como parte de su gira nacional para conmemorar sus 35 años de carrera artística.
