La segunda edición del libro Caporales 100 por ciento boliviano fue presentada ayer una investigación que, con registros históricos, fotografías y otros elementos, ratifican a Bolivia como el país de origen de esa danza.
Napoleón Gómez, presidente de la Organización Boliviana de Defensa y Difusión del Folklore (Obdefo) y uno de los autores de la obra declaró a Prensa Latina la necesidad de marcar la historia y mostrar al mundo esa realidad, y afirmó que los caporales se bailaron por primera vez en la fiesta del Gran Poder, La Paz, por la fraternidad Urus del Gran Poder en 1972.
Goméz, con más de 35 años defendiendo la identidad cultural de la nación andino amazónica, precisó que esa fraternidad actuó en Perú tres años después, y para 1980, los jóvenes en Lima comenzaron a practicar el baile, aunque desconocen su procedencia.
