E l Papa Francisco hizo ayer un llamamiento para que los seres humanos superen el miedo, la cerrazón y la desolación, elementos que acaban con la esperanza, durante la homilía que pronunció en la Vigilia Pascual de ayer.
El pontífice pidió que las personas pasen "de la cerrazón a la comunión, de la desolación a la consolación, del miedo a la confianza", durante este rito de Semana Santa que se celebró en una Basílica de San Pedro repleta de fieles. La ceremonia comenzó con la basílica totalmente en penumbra y en silencio, para conmemorar el dolor de la muerte del Señor. El rito dio inicio con la bendición del fuego y después el Papa incidió con un punzón sobre el cirio pascual. El Papa dedicó su homilía a hablar de las que llamó cuatro grandes piedras de la vida de los seres humanos, "contra las que se estrellan las esperanzas y las expectativas: la muerte, el pecado, el miedo, la mundanidad".
