Nueva York busca protegerse de los efectos del cambio climático con un ambicioso plan urbanístico que incluye construir un dique en la parte baja de Manhattan, en el distrito financiero de Wall Street, ya anegado por el Sandy en 2012 y que corre el peligro de sumergirse en parte antes del 2100.
El plan, que en su totalidad tendría un coste de 10.000 millones de dólares, propone ampliar más de 150 metros la punta sur de Manhattan, ganando terreno frente al distrito financiero y el turístico South Street Seaport, en el río del Este.
La idea es crear un dique para proteger de inundaciones o del aumento del nivel del mar en este siglo, como parte de los efectos del cambio climático.
El alcance exacto de la expansión junto con el diseño y construcción del sistema de protección se determinará a través de un proceso de participación pública que arrancará la próxima primavera, si bien ya enfrenta críticas de grupos ambientales.
