Millones de brasileños y turistas bailaron ayer en las calles de las principales ciudades del país al ritmo de los blocos (comparsas), en el primer día oficial del carnaval de este año, sin importarles la lluvia que insistió con aguar la fiesta en ciudades como Río de Janeiro.
El bloco Cordao da Bola Preta, que desfiló por las calles del centro de Río de Janeiro, atrajo a la mayoría de personas y Galo da Madrugada, animó una fiesta de nueve horas en el centro histórico de Recife.
Estos dos blocos se disputan en el libro Guinnes el título de mayor comparsa carnavalesca del mundo y tradicionalmente desfilan el sábado de carnaval. Pese a la lluvia, aunque fina, que prácticamente no cesó en todo el día en Río de Janeiro, el Cordao da Bola Preta congregó a cerca de 1.5 millones de personas en un desfile que comenzó en la mañana de este sábado en la céntrica Plaza Quince y concluyó casi seis horas después en la avenida Presidente Antonio Carlos. Las estaciones del metro vecinas al desfile se convirtieron durante todo el día en pasadizo para miles de personas que se unían a la fiesta y para las que se despedían agotadas por el cansancio y el alcohol.
