Bolivia celebró ayer el Día Nacional del Acullico o masticado de la hoja de coca, que se celebra cada 11 de enero, mostrando una diversidad de productos legales derivados junto a pedidos para afianzar su industrialización y exportación.
Miles de comerciantes de hoja de coca marcharon y se congregaron en la céntrica plaza de San Francisco de La Paz para reivindicar el uso tradicional, ritual y medicinal de la planta.
Una ley boliviana declaró el 11 de enero de cada año como el Día Nacional del Acullico para conmemorar que en 2013 Bolivia se adhirió nuevamente a Convención Única de las Naciones Unidas sobre Estupefacientes de 1961, con una reserva para permitir el masticado dentro de su territorio.
Esa norma establece que la hoja de coca es un patrimonio cultural de Bolivia y que en su estado natural no debe considerarse como una droga, además de promover su revalorización, producción y venta.
