Los economistas estadounidenses Paul M. Romer y William D. Nordhaus han recibido ayer el anuncio del Nobel de Economía con agradecimiento pero a la vez lanzando un mensaje, el de la importancia de luchar contra el cambio climático y el mayor peso de los hechos científicos probados frente a opiniones.
En una rueda de prensa en Nueva York, Paul Romer alertó que "hoy es un problema que la gente piense que proteger el medioambiente será tan costoso y tan difícil que querrá ignorar el problema y pretender que no existe".
"Pero los seres humanos son capaces de lograr logros asombrosos si nos lo proponemos", abundó Romer, rodeado de sus compañeros profesores de la Universidad de Nueva York, y que explicó que no contestó a su teléfono cuando sonó ayer en la madrugada pensando que era una llamada basura.
Luego verificó de quién era la llamada y vio que provenía de Suecia, por lo que devolvió la llamada y, tras estar en espera, supo que había ganado el Premio Nobel.
