A través de un comunicado, el Gobierno brasileño anunció ayer medidas para modernizar los museos del país y estimular las donaciones privadas, después de que un incendio convirtió en cenizas la mayor parte de la colección del Museo Nacional de Río de Janeiro, el más antiguo del país.
El Ejecutivo creará la Agencia Brasileña de Museos (Abram), institución sin ánimo de lucro cuya labor será el perfeccionamiento de los modelos de gestión y gobernanza.
La Abram, que substituirá el Instituto Brasileño de Museos, será la responsable de la reconstrucción del Museo Nacional de Río de Janeiro, una institución de más de 200 años de historia y cuyo acervo constituido por unas 20 millones de piezas fue prácticamente consumido por las llamas.
El museo, construido por decisión del rey Juan VI de Portugal, e inaugurado el 6 de junio de 1818, fue el escenario escogido por la princesa Leopoldina, esposa del emperador Pedro I, para firmar la declaración de independencia de Brasil en 1822 y también acogió la primera Asamblea Constituyente tras el fin del imperio.
