Transcurría el año 1560, cuando en Potosí se desató una terrible peste, y por si fuera poco, una gran sequía asolaba la región, que muchos cronistas de la época atribuían estos sucesos a un castigo divino por la vida superficial, ostentación y a los excesos que cometían los habitantes debido a la abundancia de riqueza por la explotación de la plata.
De tal manera, que el rigor de la extraña peste y la falta total de lluvias, desencadenó una gran mortandad de los vecinos y demás moradores de Potosí, llegando así a enero de 1561, tiempo en el cual, se hicieron muchas procesiones, rogativas y otras penitencias con la finalidad de aplacar el enojo de Dios, pero no lo consiguieron, resolvieron entonces elegir un santo para que interceda ante su divina majestad para que los volviera a proteger y mirar con ojos de misericordia; y de ser favorable esta intercesión lo nombrarían como a su patrono, pues aunque hasta ese tiempo ya tenían como patronos a: Cristo Nuestro Señor Sacramentado, la Santísima Virgen en su Concepción, y el apóstol Santiago pensaban que estaban muy indignados por sus culpas y acciones, por ello buscaban a otro que interviniese por ellos en esta grave situación.
Estuvieron durante mucho tiempo considerando a cuál santo elegirían, y como la devoción y afecto de cada uno era diferente, no se podían poner de acuerdo, entonces, acordaron entre ellos a echar suertes, y el nombre del santo que saliese en ella, ése sería su abogado y patrono. Con ese motivo, se reunieron muchos de los vecinos en la iglesia mayor, pusieron las suertes en una vasija de plata con los nombres de muchos santos y la taparon, recurrieron a la colaboración de un sacerdote, quién sacó la primera suerte y decía “San Agustín”. Prosiguió a sacar la segunda y tercera vez, y en todas salió San Agustín.
Culminó entonces la reunión con gran alegría para el pueblo. Para ese entonces todavía no habían fundado convento los agustinos, en Potosí, sin embargo se veneraba al santo patriarca, con mucho afecto, en la iglesia mayor donde tenía un nicho con su altar mayor ricamente ornamentado.
En el primer domingo de enero de 1561, de acuerdo a Arzáns, se planificó “una humilde, devota y lacrimosa procesión llevando al santo patriarca (su nuevo patrono) en andas”, ésta procesión con multitud de participantes recorrió por la mayor parte de las calles encabezada por esa orden. Seguidamente, recorrían “la comunidad de nuestro padre San Francisco con otros religiosos de varias religiones que asistían en esta Villa sin conventos fundados, y todos con velas encendidas acompañaban a aquel padre de misericordia, el Santo Cristo de la Vera Cruz de San Francisco, siendo esta la primera vez que salió por las calles de Potosí, a establecer que en adelante en semejantes necesidades y conflictos que se hallasen y lo sacasen en procesión”.
De acuerdo con el mismo cronista, cuando habían recorrido parte de la “Villa y habiendo estado al salir esta procesión el cielo claro y sin nube alguna, milagrosamente por intercesión de San Agustín se apiado nuestro Dios y Señor enviando a esta Villa sus misericordias. Llovió, en fin, de tal suerte que no se pudo proseguir con la procesión. Volvieron al Santo Cristo a San Francisco y al Patriarca San Agustín a la iglesia mayor”, prosiguió la lluvia por varios días, se humedeció la tierra, se llenaron las fuentes y corrió el agua por los alrededores, terminó la peste y la alegría volvió a la vida cotidiana de los vecinos.
Los potosinos agradecidos al santo patriarca, lo juraron por patrón de esta Villa, y por si fuera poco, pusieron por nombre al Cerro San Agustín Potosí.
Para celebrar, manifiesta Arzáns, que se hicieron “solemnísimas fiestas y solicitaron con ansias se fundase su sagrada religión en esta Villa, aún no habían entrado los religiosos a la provincia de los Charcas ni la de Porco, más luego que comenzaron su fundaciones en los Charcas (que fue el año de 1564) les enviaron cartas los de esta Villa suplicándoles por su venida y ofreciendo a manos llenas todo el costo de la fundación. Más no sé yo por qué no quisieron entonces; antes para que el desaire fuese más manifiesto se pasaron a otros pueblos más cortos de la provincia para fundar su religión”.
