En la Basílica Catedral y ante gran concurrencia, se cumplió anoche la liturgia para celebrar el Domingo de Ramos, dando inicio a los actos de la Semana Santa de la familia católica.
La misa debía celebrarse en el frontis de la Catedral, pero la lluvia y el frío obligaron a cambiar el escenario de la misa y reunión que abren las actividades y el programa de la fiesta.
La población y los feligreses de las parroquias de la ciudad se dieron cita para vivir la solemnidad del acto, compartir la alegría y la bendición de las palmas.
La misa fue celebrada por el obispo de la Diócesis de Potosí, monseñor Ricardo Centellas, con la presencia de los sacerdotes y en un espacio que se llenó de música, canto y alegría.
El obispo Centellas recordó la importancia de la vida y acciones de los jóvenes, quienes en la Semana Santa deben renovar su compromiso de vida en comunidad y fraternidad, abrir sus corazones a la inclusión social, continuar con el espíritu de servicio, trabajar en libertad y sin mentiras.
