Paraguay trabaja para que en 2020 tenga inscrita alguna de sus riquezas culturales entre los bienes del Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la Unesco, apostando por el encaje de ñandutí; el tereré, el refrescante mate del país; o sus tradicionales remedios a base de hierbas medicinales (Poha Ñana).
Leticia Casatti, ministra representante de Paraguay ante la Unesco en París, dijo ayer en la televisión pública que el país dispone de una riqueza en tradiciones y cultura.
Según explica, ese país suramericano tiene una "identidad única" y apropiada para figurar en esa lista patrimonial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.
El reto, dijo la diplomática, consiste en volcarse en ese trabajo para ser inscrita antes de la fecha límite, el 30 de marzo de 2019.
