El cantautor español Joaquín Sabina conmovió ayer a Medellín con la complicidad de un público que le permitió presentar, con algo de rebeldía y mucho coqueteo, su nuevo álbum "Lo niego todo" para después cantar juntos los clásicos y evocar al escritor García Márquez.
Ante cerca de 4.000 personas, el artista recordó el último encuentro que tuvo en Medellín hace más diez años con "amigos desconocidos", esos a los que se negó a llamar "fans" y que le permitieron desplegar un repertorio realzado por nuevos temas, algunos cargados de poesía y otros de mucho rock and roll.
Con un traje rojo y guitarra en mano saltó al escenario para conseguir sin proponérselo que el público empezara a rendirle culto a un "canalla" lleno de anécdotas que comenzó cantando "Cuando era más joven".
