Un historiador aficionado alemán asegura haber descubierto un tramo de 80 metros del Muro de Berlín original, reabriendo el debate entre enterrar el dolor que causó la división del país y la difusión del pasado entre los turistas y nuevas generaciones.
"Es una pequeña sensación", asegura en una entrevista a EFE Christian Bormann, el vecino de 37 años del distrito de Pankow que ha revolucionado esta semana la capital con la difusión de su hallazgo, que ha copado conversaciones y titulares.
El descubrimiento, sin embargo, es de apariencia bastante humilde: una pared de ladrillo de unos cuatro metros de alto y en un estado de conservación precario -con agujeros y grafiti- en una zona boscosa junto a unas vías del tren en el extrarradio de la ciudad.
El muro esconde más historia de la que aparenta.
