Con devoción religiosa cientos de indígenas van a las montañas del sureste de México a recolectar por siete días orquídeas para el pesebre del "niño florero" que veneran en la comunidad de Chiapas de Corzo.
Las orquídeas o bromelias, como ellos las conocen, crecen de manera silvestre en los árboles de las montañas, cuyo clima frío y húmedo es toda una prueba para estos indígenas zoques, habituados a la zona cálida del sureño estado de Chiapas.
La peregrinación comienza el 14 de diciembre y comprende paradas en los parajes de Mitziton, Chilil, Navechaho, El Carrizal, para después de siete días bajar de la montaña con hasta 40 kilos de flores a sus espaldas para la ofrenda al pesebre del "niño florero".
