El actor, director y productor de cine Antonio Banderas dijo ayer, al recoger el Premio Nacional de Cinematografía que espera que "tras 37 años de carrera" su trabajo "le haya sido útil a alguien".
"A algún actor, a alguien a quien arranqué una sonrisa, útil a quienes se rieron conmigo, y útil a mi tierra", precisó el actor al recibir el galardón en el marco del 65 Festival de San Sebastián y cuya dotación -30.000 euros (unos 35.000 dólares)- donará a la Escuela Superior de Artes Escénicas de su Málaga natal.
"Mi carrera podrá tener sentido cuando acabe, es decir, cuando me muera", enfatizó el actor, que precisó que aún le quedan "muchas historias que contar y muchas orejas que cortar".
Banderas (Málaga, 1960) pronunció un discurso ligero, cargado de humor, que sacó escrito de su bolsillo.
