En la sala de numismática de la Casa Nacional de Moneda, se puede observar una colección de nueve monedas que fueron acuñadas en 1815 para las Provincias Unidas del Río de la Plata.
De las nueve monedas, cinco son de corte de ocho reales, las más pesadas y con la calidad de plata pura; una pieza tiene el valor de cuatro reales; una de dos; una de un real; y una moneda de medio real.
El director de este repositorio cultural, Vladimir Cruz, dijo que le interesa que el patrimonio numismático de la Casa de Moneda sea mayor, especialmente de esta característica histórica.
Las piezas forman parte de la colección que custodia la ceca potosina, junto a otras que fueron rescatadas en diferentes épocas y se mezclan con las conocidas y famosas macuquinas.
La acuñación de estas monedas comenzó en 1815 para las Provincias Unidas del Ría de la Plata, cuando el ejército argentino estaba comandado por Juan José Rondeau. Al principio fueron llamados reales, pero después se denominaron soles, con la finalidad de no recordar el anterior término que estaba ligado a la Corona de España. La palabra sol tenía su origen en el imperio de los Incas.
