En el templo de Santo Domingo, ayer se ofició la solemne misa para recordar los 398 años del fallecimiento de fray Vicente Bernedo, el futuro santo de los potosinos.
El acto litúrgico se desarrolló a las 13:00, exactamente la hora de la muerte del sacerdote, suceso registrado en la historia de Potosí el 19 de agosto de 1619.
A la misa asistieron los feligreses, grupos católicos, miembros del Centro Católico Fray Vicente Bernedo y la población. A la derecha del templo se armó un altar con la imagen y la pintura de Bernedo y se colocaron flores en el altar y la capilla Santa Rosa de Lima, lugar donde descansan sus restos.
El sacerdote Henry Tapia ofició la misa y recordó que fueron 57 años de trabajo, sacrificio y entrega que brindó Bernedo a la ciudad de Potosí y sus habitantes.
Rememoró que su vida fue sencilla con los niños, a quienes transmitía su palabra con cariño y les enseñaba a pensar con ternura, en quienes realizó milagros de recuperación de su salud. “Por los milagros no se perdió su cuerpo, se ha conservado”, manifestó.
