Quillacollo es desde ayer el centro de atención porque reunió a una gran cantidad de personas que llegaron desde diferentes puntos del país y el exterior para disfrutar de la entrada folklórica en honor a la Virgen de Urkupiña.
Esta tradicional actividad estaba programada para las 9:30 pero inició una hora después debido a problemas de organización entre las fraternidades y la Alcaldía. Las principales autoridades llegaron al palco oficial luego de la procesión hacia el templo.
No hubo mucha presencia en las graderías, pero en horas de la tarde se llenaron los espacios. Por otro lado, el movimiento comercial fue intenso en las calles aledañas y plazas de este municipio.
Según datos de la Alcaldía de Quillacollo, la festividad generó el año pasado un movimiento de alrededor de 1.150.000 bolivianos, cifra que superó a lo recaudado en 2015 cuando se obtuvo 900 mil bolivianos.
