Los cocaleros del Trópico de Cochabamba, liderados por el expresidente Evo Morales, declararon este lunes un cuarto intermedio en los bloqueos de carreteras, con lo que el conflicto, que provocó muertes, desabastecimiento y un agravamiento de la crisis económica, llegó a su fin tras 53 días de conflicto.
“Por ahora, un cuarto intermedio, no es rendirnos”, afirmó Morales en una conferencia de prensa, en la que atribuyó el origen de las movilizaciones a la aprobación de la Ley 1720 de conversión de tierras, los supuestos intentos de privatizar servicios básicos y el problema de la llamada “gasolina basura”, entre otros.
Tanto Morales como los dirigentes cocaleros se estrellaron contra Mario Argollo, secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), a quien acusaron de traición. “Por culpa de dirigentes nacionales, como Mario Argollo y otros, esta movilización, los bloqueos, marchas y protestas han flaqueado”, dijo uno de los dirigentes de las Seis Federaciones del Trópico, quien también denunció que “corrió plata” para los líderes sindicales y que se acordaron “apetitos personales” a espaldas de los movilizados. “Esto no termina aquí”, agregó, en referencia a que seguirán con su lucha por el tema de los combustibles, los supuestos intentos de privatización y la defensa de los recursos naturales. Otra dirigente advirtió, en ese marco, que “en cualquier momento vamos a levantarnos”.
Morales afirmó también que desde el trópico nunca se exigió la renuncia del presidente Rodrigo Paz. “Nunca desde el trópico se ha planteado la renuncia del Presidente”, afirmó. Sin embargo, el 24 de mayo pasado escribió lo contrario en su cuenta de X. “A Rodrigo Paz solo le quedan dos caminos: una decisión suicida como militarizar o finalmente cumplir la pacificación y transición, con una elección en los próximos 90 días”, algo que también expresó en distintas entrevistas con medios internacionales.
