El español Plácido Domingo ha representado ayer por primera vez en su larga carrera lírica el papel del Marqués de Posa en un "Don Carlos" en la Ópera de Viena, lo que le ha permitido ampliar su repertorio musical como barítono.
Poco después de haber cumplido en mayo 50 años sobre el escenario de la Ópera de Viena, Domingo ha vuelto a la capital de la música clásica para dejar de lado la voz de Don Carlos, el protagonista de la ópera de Giuseppe Verdi, y disfrutar del nuevo registro de Rodrigo, Marqués de Posa y gran amigo de Don Carlos.
Con gritos de "bravo" y largos aplausos el público de Viena recibió al tenor español, quien con el Marqués de Posa ha interpretado a lo largo de su carrera 147 papeles.
Gracias a unas voces enérgicas y a una escenografía sencilla y oscura, el elenco ha conseguido levantar al público de los asientos, y no ha abandonado el patio de butacas hasta que el último cantante ha dejado el escenario.
