Nuestra galaxia y el resto de nuestro entorno cósmico se encuentra en el borde de un colosal vacío de más de 1.000 millones de años luz de extensión y en cuyo interior no hay "nada". Esa es la principal y sorprendente conclusión que ha expuesto un equipo de cosmólogos en la reunión anual de la Sociedad Astronómica Americana de Austin, Texas, EE.UU.
En un estudio anterior de 2013, la astrónoma Amy Barger de la Universidad de Wisconsin-Madison y su entonces estudiante Ryan Keenan demostraron que nuestra galaxia, en el contexto de la estructura a gran escala del universo, reside en un enorme vacío, esto es, una zona del espacio que engloba muchas menos galaxias, estrellas y planetas de lo que debería.
Ahora, el nuevo estudio de la misma universidad reafirma esa idea.
