Las obras de restauración del Edículo y la Cúpula que protegen la Tumba de Jesucristo han terminado a tiempo y los resultados serán presentados mañana miércoles, confirmó ayer en la Iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén la encargada de la restauración, Antonia Moropoulou.
"Ahora se puede ver el color y la textura, las inscripciones, los frescos", dijo Moropoulou junto a la centenaria estructura, donde la tradición cristiana sitúa el enterramiento y resurrección de Jesús, tras diez meses de restauración durante los que se han limpiado las láminas de mármol del armazón y se ha reforzado su estabilidad.
Además, se han sustituido losas dañadas, se han cubierto las grietas con pegamento, rellenado fisuras y reforzado soportes para un "monumento que durará para siempre", resaltó la jefa.
