Ante la llegada del Ekeko, el dios de la abundancia, ayer martes 24 de enero, cerca del mediodía miles de personas se afanaban por comprar viviendas, terrenos, canastas con alimentos, vehículos particulares y públicos, de preferencia último modelo, y hasta gallinas con huevos, que según las comerciantes garantizan la conformación de una familia. Y este año, no faltó el agua embotellada en miniatura y las casas con tanque en el techo o provistas de mangueras para pedirle al Ekeko que no la crisis del agua se vaya de una vez de la sede de Gobierno.
Luego de la adquisición, los creyentes de la Alasita, hacían bendecir sus artículos en miniatura con incienso, mirra, azúcar, lentejas doradas, quinuas y agua bendita, eso para asegurar que sus deseos se cumplan durante el transcurso de este año. Otros ofrecían al Ekeko cigarros, coca y alcohol para que les otorgue abundancia, amor, alegría y prosperidad en sus negocios.
