El exvocalista de la mítica banda chilena Los Prisioneros, Jorge González, ofreció ayer domingo su última actuación y se elevó a los altares de la música chilena en la décima edición de la Cumbre del Rock, celebrada este sábado en el Estadio Nacional con la participación de más de cuarenta grupos.
González brindó a las más de 35.000 personas que se congregaron en el recinto un último concierto especial, íntimo, en el que hubo momentos en los que se limitó a observar emocionado cómo el público cantaba sus éxitos.
Postrado en una silla, visiblemente desmejorado por el infarto cerebral que sufrió hace casi dos años, alzó su voz valiente una vez más para entonar "Trenes, trenes, trenes", el sencillo de su último trabajo en solitario.
A medida que avanzaba el show comenzaba a acrecentarse la figura de González, leyenda inmortal del rock chileno con Los Prisioneros, la banda que desafió a la dictadura de Augusto Pinochet.
