En la cueva eslovena de Postojna se puede presenciar por primera vez un acontecimiento singular: el nacimiento de anfibios Proteus anguinus, el único vertebrado exclusivamente cavernario de Europa, tan extravagante que la creencia popular lo consideraba como la "cría del dragón".
Hasta la introducción del euro en 2007, este "dragoncito" de unos 30 centímetros, parecido a una salamandra y hasta ahora rodeado de misterios, figuró como uno de los símbolos nacionales en las monedas del tólar esloveno.
Vive en algunas cuevas de los Balcanes, en total oscuridad y lejos del ser humano. Puede mantenerse sin comer hasta diez años y alcanzar unos cien de edad.
El "pez humano", como también es conocido por su color rosáceoque recuerda la piel humana, necesita unos catorce años para llegar a la madurez, se reproduce solo una vez cada decenio y, en promedio, de cada 500 huevos sólo logran desarrollarse dos larvas.
Nadie había podido hasta ahora verlo jamás nacer en la naturaleza, de modo que la puesta de los huevos y la eclosión de las 17 larvas desde mayo ha sido un espectáculo.
