Cannes homenajeó ayer la "extraordinaria carrera" del actor Robert de Niro y "todo lo que ha aportado a la historia del cine y del festival", pero también su generosidad con sus compañeros y con todo el mundo, que –según Cannes– le han convertido en "el más grande embajador de Nueva York".
Así lo señaló el productor Harvey Weinstein, que destacó que el actor abrió su restaurante de forma gratuita tras el 11 de septiembre, unas palabras que De Niro escuchaba emocionado junto a su esposa, Grace Hightower, en el Gran Teatro Lumière de Cannes, donde se celebra el festival.
Weinstein estaba presente, "es un increíble actor e increíble caballero", dijo, y como productor de su última película, "Hands of Stone", sobre la vida del boxeador Roberto “Mano de Piedra” Durán, que interpreta a su entrenador, Ray Arcel.
