Una misión de arqueólogos suecos ha descubierto un conjunto de unas cuarenta tumbas con osamentas que datan de la XVIII dinastía faraónica (1.295-1.186 a.C.), en la ciudad monumental de Asuán, en el sur de Egipto.
El jefe del departamento de Egiptología del Ministerio de Antigüedades, Mahmud Afifi, destacó ayer en declaraciones a EFE la importancia del hallazgo de los huesos de hombres, mujeres y niños de diferentes edades en las montañas Al Silsila.
"Sin tener en cuenta a quién pertenecen, este descubrimiento revela la presencia de actividad humana en esa zona", subrayó Afifi, que indicó que es pronto para aventurarse a determinar la identidad de los enterrados.
Las tumbas, situadas en la ribera del Nilo, están esculpidas en la roca y tienen pasadizos excavados en el suelo.
