En español, en inglés, en francés o en italiano, la canción que todos utilizamos para desear un "cumpleaños feliz" tiene la misma melodía, una prácticamente universal, pero de cuyo original, hasta ahora, no se tenían pistas.
James Procell, bibliotecario en la Universidad de Louisville (Kentucky) descubrió hace unos días los pentagramas originales que dieron lugar a la popular canción en los archivos de su biblioteca, una composición que data de 1893, según recogen ayer medios estadounidenses.
El bibliotecario estaba archivando documentos musicales de la década de 1950, cuando de repente encontró una carpeta con una treintena de composiciones de más de un siglo de antigüedad.
La canción fue escrita a mano por Mildred Hill (1859-1916) y la compuso con su hermana en 1893.
