Comprender el aprender a aprender es un desafío importante para quienes nos dedicamos a la educación; es una competencia que desarrolla la capacidad para proseguir y persistir en el aprendizaje por sí mismo, a organizar el propio aprendizaje, lo que conlleva realizar un control eficaz del tiempo, la información y logro del aprendizaje individual y gradualmente. La competencia de aprender a aprender incluye la conciencia de las necesidades y procesos del propio aprendizaje, la identificación de las oportunidades disponibles y posibles; la habilidad para superar los obstáculos con el fin de aprender con éxito, además, incluye asumir procesos nuevos en la búsqueda y construcción de conocimientos y habilidades así como la búsqueda y utilización de una guía propia de auto aprendizaje; en consecuencia aprender a aprender significa que los estudiantes se comprometan a construir su conocimiento a partir de sus aprendizajes y experiencias vivenciales con el fin de reutilizar y aplicar en una diversidad de contextos: en casa, en el trabajo, en la educación y la instrucción, pero el logro del proceso de aprender a aprender considera prioritario la motivación y confianza del sujeto que aprende.
El aprender a aprender, implica desarrollar los aspectos cognitivos y emocionales; además supone adquirir determinadas competencias meta-cognitivas, es decir, capacidades que permitan al estudiante conocer y regular sus propios procesos de aprendizaje. De nada sirve conocerse como aprende, si al analizarlo los degrada, por lo tanto la autoestima y la capacidad de aceptar los fracasos implican mantener el esfuerzo permanente. Enseñar a aprender a aprender debe realizarse desde la educación infantil, porque los niños y niñas tienen ya establecidos las características conscientes del proceso de aprender a aprender, no se debe esperar determinado momento; los niños de preescolar ya tienen sus capacidades de toma de conciencia de sus procesos mentales, basta observar que tienen capacidades de fastidiar o consolar a sus iguales.
En los primeros niveles se puede comenzar con interrogarse, cuáles son los objetivos de mi aprendizaje, qué pasos hay que dar, he aprendido bien o mal, que otra cosa puedo hacer, que me gusta aprender más y que me resulta más difícil, sobre estas afirmaciones las investigaciones han demostrado que los niños deben desarrollar procedimientos estratégicos en situaciones de aprendizaje cooperativo. En el próximo artículo abordaré sobre cómo se enseña aprender a aprender.
