La confirmación en Bolivia en 1947 de la existencia de una partícula subatómica descubierta en 1935, entre otros aportes científicos de impacto mundial, han motivado al país a buscar que el Laboratorio de Física Cósmica de Chacaltaya, considerado el más alto del mundo y situado en una montaña a 5.220 metros de altitud, sea declarado patrimonio de la humanidad por la Unesco.
El centro científico, que pertenece a la estatal Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), está emplazado en la montaña Chacaltaya, en la cordillera de los Andes, a unos 30 kilómetros de la ciudad de La Paz, y funciona oficialmente desde 1952.
El director del Instituto de Investigaciones Físicas de la UMSA, Martín Subieta, explicó a EFE que la principal motivación para postular el laboratorio ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) “es la historia vinculada a grandes hitos científicos que se han hecho en esta montaña”.
