La Policía desplegó en las últimas horas efectivos en puentes y carreteras de acceso al departamento de Cochabamba ante la marcha que sectores afines a Evo Morales anunciaron para el próximo martes contra el gobierno del presidente Rodrigo Paz con el fin de “sacarlo” del poder. El jefe de Estado advirtió este sábado que “algunos quieren recuperar la vieja lógica de agarrarnos a tiros y bloqueos”.
El comandante departamental de la Policía en Cochabamba, Henry Ontiveros, informó que los uniformados se ubicaron en puntos estratégicos de las rutas que conectan a ese departamento con el occidente y el oriente del país. Entre ellos están el puente de Parotani, la tranca de Suticollo, el Cruce Vacas y el puente Huayllani.
“Tenemos efectivos policiales en todos los puentes y rutas de acceso que tenemos a la ciudad”, afirmó. Según explicó, los efectivos tienen instrucciones de prevenir cualquier situación de conflicto y garantizar la libre circulación, en el marco de la ampliación del estado de excepción.
Paz, por su parte, se pronunció sobre la amenaza evista durante un acto público en San Borja, Beni, en el marco del Día de la Democracia. “Algunos que quieren recuperar la vieja lógica de agarrarnos a tiros, a pedradas y bloqueos; quieren recuperar esa distancia que, ante la falta de democracia, se había generado como institución en Bolivia”, advirtió.
El mandatario agregó que “la democracia nos permite acercarnos, no agarrarnos a tiros, ni a pedradas, ni a bloqueos, ni generar una serie de espacios o distancias, sino más bien encuentros, consensos, diálogos”.
Los sectores evistas ratificaron la movilización hacia La Paz tras vencer el plazo que dieron al Ejecutivo para revertir las medidas económicas de los últimos meses. Entre sus demandas figuran el rechazo a la eliminación de la subvención al diésel y a los decretos vinculados con empresas públicas.
“No vamos a ir a saludar, a dialogar con el Gobierno. Ya advertí: vamos a ir a sacarlo (al Presidente)”, advirtió el pasado miércoles el dirigente campesino Jerson Murillo. No precisó el punto de partida, aunque indicó que podría ser Caracollo, Patacamaya o La Huachaca.
El viernes, el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, fijó la posición del Gobierno. “No vamos a permitir que nadie vuelva a convulsionar el país. La democracia es un patrimonio de todos. Y nadie, nadie va a convulsionar nuevamente el país”, advirtió.
