En el marco de la conmemoración del Día de la Mujer Boliviana, la vicepresidenta del Tribunal Supremo Electoral, Ximena Camacho, informó que, durante el periodo comprendido entre el 4 de mayo, cuando asumieron las nuevas autoridades municipales y departamentales, y la primera semana de septiembre de 2026, se registraron 39 renuncias de mujeres en el ejercicio de funciones político-públicas y 12 denuncias por acoso y violencia política contra las mujeres en el ámbito subnacional.
“No podemos conformarnos con que las mujeres lleguen a los espacios de representación política; debemos garantizar que puedan ejercer sus funciones en condiciones de igualdad, con autonomía y libres de toda forma de acoso, hostigamiento y violencia. La paridad no puede quedarse en las urnas: debe hacerse efectiva en el ejercicio del poder”, enfatizó la autoridad.
Expresó su profunda preocupación por estos datos, que plantean importantes desafíos para la consolidación de una democracia paritaria sustantiva y el fortalecimiento de las garantías para el ejercicio efectivo de los derechos políticos de las mujeres.
La Vicepresidenta del TSE advirtió que la igualdad en la conformación de candidaturas no garantiza, por sí sola, condiciones adecuadas para la permanencia y el ejercicio pleno de los cargos públicos.
De acuerdo con la información remitida por las Secretarías de Cámara de los nueve Tribunales Electorales Departamentales, La Paz registró seis denuncias por acoso y violencia política y tres renuncias de mujeres; Cochabamba, cinco renuncias y ninguna denuncia; Oruro, una denuncia y cinco renuncias; Potosí, una denuncia y dos renuncias; Tarija, una denuncia y siete renuncias; y Santa Cruz, tres denuncias y once renuncias.
En Chuquisaca no se registraron denuncias ni renuncias durante el periodo analizado, según su Secretaría de Cámara. En Beni y Pando tampoco se reportaron denuncias, aunque en cada departamento se contabilizaron tres renuncias.
La vicepresidenta del TSE sostuvo que Bolivia cuenta con un marco normativo específico para prevenir y sancionar el acoso y la violencia política contra las mujeres, pero remarcó que el desafío continúa siendo garantizar su aplicación efectiva.
En ese sentido, consideró necesario fortalecer los mecanismos de prevención, protección, atención y acceso a la justicia; promover acciones de despatriarcalización al interior de las organizaciones políticas; y consolidar sistemas de registro, seguimiento y monitoreo que permitan identificar situaciones de riesgo y mejorar la respuesta de las instituciones competentes.
Asimismo, destacó que la construcción de una democracia intercultural y paritaria requiere el compromiso de las instituciones del Estado, las organizaciones políticas y la sociedad en su conjunto, a fin de erradicar las prácticas discriminatorias que restringen la participación y el liderazgo de las mujeres.
En el Día de la Mujer Boliviana, fecha que rinde homenaje a la escritora y educadora Adela Zamudio y a su legado en la defensa de los derechos de las mujeres, Camacho llamó a reflexionar sobre la distancia que aún puede existir entre el reconocimiento formal de la igualdad y su materialización en la vida política.
“La democracia paritaria no se mide solamente por cuántas mujeres son elegidas, sino también por las garantías que tienen para permanecer en sus cargos, tomar decisiones y ejercer sus derechos sin violencia. Mi preocupación es que los avances normativos y electorales se traduzcan en condiciones reales de igualdad, porque ninguna mujer debería verse limitada en el ejercicio de sus funciones por razones de género”, concluyó.
..........
Señor Lector, este es solo un reporte. La información completa está en la edición impresa de El Potosí.
