El fiscal general interino, José Armando Urioste, anunció este lunes en La Paz el fin de lo que calificó como un “sistema de extorsión” en el Ministerio Público, luego de que el vicepresidente Edmand Lara lo posesionara en el Hall de la Vicepresidencia. Esto ocurrió después de largas horas de incertidumbre sobre el acto de juramento a causa de la resistencia que puso inicialmente el segundo mandatario a cumplir con su obligación. Urioste debe ejercer el cargo durante tres meses.
En su discurso, Urioste afirmó que “el día de hoy es una ruptura de un sistema de extorsión para que entremos a tener un sistema de justicia gratuita, pronta, cumplida, efectiva”. Recordó que se vivieron “tiempos muy oscuros de extorsión, de delincuencia”, y lamentó que esto provenga “del mayor garante de la sociedad y del Estado, que es el Ministerio Público”.
Sostuvo, en ese sentido, que el ciudadano que no cometió un delito “tiene que (estar) libre de extorsión y de persecución”, sea económica o política, y que quien lo cometió será sancionado por la ley. Aseguró también que “no se va a tapar ningún proceso contra nadie” y que la justicia debe ser “una garantía, no un temor”. En ese marco, advirtió que “no puede venir un fiscal a generarle miedo a un ciudadano”.
Urioste, por otro lado, consideró que 90 días son “un periodo un poco corto” para el desafío que tiene por delante, pero prometió dejar “la casa ordenada” con independencia, limpieza e institucionalidad. Advirtió que se está “destapando la olla” y que “se ve que huele muy mal”. Pidió, en esa línea, el apoyo de todos los órganos del Estado y destacó el respaldo recibido de legisladores del oficialismo y de la oposición.
Sobre su perfil y su honestidad, aseguró que “venimos con los bolsillos vacíos y así nos vamos a ir; no hemos venido a extorsionar ni a enriquecernos”, y agregó que “tengo 30 años de experiencia en el ejercicio de la profesión y no lo voy a embarrar por 90 días”. Advirtió que “si alguien quiere ofrecerme plata, que no lo haga porque le aseguro que al día siguiente va a estar detenido”.
Antes del acto, Urioste había adelantado que evaluará la situación de los fiscales departamentales que pusieron sus cargos a disposición. Les pidió que lo hagan “de manera gentil, honesta y transparente” y advirtió que, de lo contrario, deberá prescindir de la mayoría.
Aclaró que no juzga a nadie, sino que busca “cambiar las cabezas ” para transformar la justicia. Dijo que llegará este martes a Sucre, sede de la Fiscalía General.
Lara, por su parte, dijo que la misión de Urioste es “limpiar la corrupción en la Fiscalía”, con responsabilidad, transparencia y respeto a la presunción de inocencia.
