El presidente Rodrigo Paz reconoció este lunes en el Palacio Quemado al nuevo fiscal general interino del Estado, José Armando Urioste, oportunidad en la que afirmó que la determinación tomada por la Asamblea Legislativa Plurinacional representa una medida que “está cambiando el destino de la patria”. Durante el acto, inédito por sus características, el mandatario encomendó a la nueva autoridad cuatro retos prioritarios para su periodo de interinato de 90 días.
Paz precisó que las tareas urgentes consisten en recuperar la institucionalidad para que las resoluciones se fundamenten en la ley, devolver la credibilidad ciudadana y garantizar una estricta independencia funcional.
Respecto a este punto, remarcó que partidos políticos, intereses económicos o redes criminales no deben utilizar al Ministerio Público con fines persecutorios.
Como cuarto encargo, demandó iniciar una transición hacia la modernización institucional, proceso para el cual anunció preacuerdos internacionales que canalizarán recursos. Asimismo, convocó a universidades, colegios profesionales y organizaciones sociales a participar en la transformación del sistema de la justicia en Bolivia.
