Ante los anuncios de movilizaciones de diversos sectores en rechazo a la eliminación de la subvención al diésel, el vocero presidencial, José Luis Gálvez, respondió este domingo desde Santa Cruz y volvió a convocar al diálogo a todas las organizaciones sociales que se declararon en estado de emergencia.
De hecho, autoridades del gobierno nacional y de Santa Cruz empezaron a reunirse con algunos sectores de transportistas de esa región del país y Gálvez remarcó que “este es el camino que tenemos que adoptar todos los bolivianos” para solucionar los conflictos mediante el diálogo y la presentación de propuestas.
“Se están atendiendo absolutamente todos los temas planteados. Si nos sentamos a conversar, vamos a lograr soluciones en Santa Cruz y en el resto del país. Los que no se quieran sentarse a conversar es que tienen una decisión política”, dijo.
Aseguró que los sectores que no quieren dialogar “están mintiendo al pueblo” como si el fin de la subvención hubiera sido un “deseo” del gobierno.
Sin embargo, “es una realidad que tenemos que confrontar. No se puede comprar caro y vender barato haciendo creer que esto es sostenible por siempre. El anterior gobierno ya se comió los 15 mil millones (de dólares) que había en reservas”, indicó.
El funcionario señaló que el pasado gobierno “mal utilizó” todo el dinero que había en reservas para sostener la subvención de los carburantes porque era “algo que le convenía” para “robar”.
