El Gobierno, mediante el Viceministerio de Transparencia, anunció una denuncia por un presunto daño económico vinculado a la compra de un millón de billetes conmemorativos del Bicentenario, de los cuales se logró vender menos del 4%, según una auditoría especial.
El viceministro de Transparencia, Yamil García, cuestionó la escasa comercialización del material numismático y advirtió que, de mantenerse el ritmo de ventas registrado, la distribución total habría tomado siglos. “Si el Banco Central continuaba vendiendo a razón de 270 piezas por mes, iban a pasar más de 200 años sin que se puedan vender este millón de piezas”, afirmó.
La adquisición se concretó en abril de 2024, durante la gestión del entonces presidente Luis Arce, con un costo que superó los Bs 4,8 millones. Los billetes formaban parte de una colección especial lanzada por el Banco Central de Bolivia en el marco de la conmemoración del Bicentenario, con el objetivo de su venta al público.
Cada pieza, elaborada en material polímero, incluye imágenes de figuras históricas como Simón Bolívar, Antonio José de Sucre, Túpac Katari y Bartolina Sisa, además de paisajes y símbolos representativos del país. El precio inicial fue fijado en Bs 50 por unidad.
García observó que la operación se habría ejecutado sin estudios previos que respalden su viabilidad. Según indicó, no se identificaron análisis técnicos, legales ni de mercado que sustenten la decisión de invertir en la producción de estos billetes.
La denuncia será presentada ante el Ministerio Público e incluye, en una primera instancia, los delitos de conducta antieconómica y contrato lesivo. Entre las personas señaladas figuran el entonces presidente interino del Banco Central, Roger Edwin Rojas, además de miembros del directorio y funcionarios de las áreas de Tesorería y de Análisis y Programación. Asimismo, se anticipó que se solicitará la anotación de bienes con el fin de recuperar los recursos públicos presuntamente afectados.
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