El nuevo comandante general de la Policía Boliviana, coronel Adrián Javier Álvarez Arismendi, anunció este lunes una lucha frontal contra el crimen organizado, el narcotráfico, la trata y tráfico de personas, el lavado de activos y otros delitos conexos, como parte de las prioridades de la nueva administración policial.
“Vamos a enfocar nuestros mayores esfuerzos para una lucha frontal contra el crimen organizado. Una lucha frontal contra el narcotráfico. Una lucha frontal contra la trata y tráfico de personas, contra el lavado de activos y delitos conexos y vinculantes”, afirmó durante el acto de posesión de las nuevas autoridades del Alto Mando Policial.
Álvarez aseguró que la Policía desarrollará un trabajo estratégico y organizado para evitar que el país sea utilizado por organizaciones criminales.
“No vamos a permitir que nuestro país sea utilizado por estas organizaciones. Nuestro trabajo va a ser denodado. Nuestro trabajo va a ser estratégico, organizado”, sostuvo.
El nuevo jefe policial también comprometió una lucha frontal contra la corrupción y anunció la implementación de mayores mecanismos de control para fortalecer el trabajo institucional y mejorar el servicio a la población.
“Vamos a generar nuevos y mayores mecanismos que nos permitan efectivizar mayores controles para poder prestar un mejor servicio a nuestra comunidad”, señaló.
Durante su discurso, Álvarez planteó la necesidad de avanzar hacia un nuevo modelo institucional, tras aproximadamente tres décadas bajo el esquema actual, con énfasis en la resolución de conflictos y en una mayor contribución de la Policía al desarrollo del país.
“Tenemos que trascender a nuevos modelos que integren el trabajo de la Policía en la resolución de los conflictos”, manifestó.
También anunció procesos institucionales y educativos para fortalecer una nueva doctrina policial, orientada a que los efectivos actúen con convicción y recuperen la cercanía con la ciudadanía.
En ese marco, identificó la prevención como una de las primeras tareas de su gestión.
“Prevenir será una de nuestras primeras tareas. En la prevención está el éxito en la lucha contra la criminalidad”, afirmó.
El comandante general anunció además estrategias para conocer las necesidades de los más de 38.000 hombres y mujeres policías que cumplen funciones en el país y, al mismo tiempo, recoger las demandas de seguridad de la población.
“Vamos a desarrollar estrategias que nos permitan escuchar, escuchar adentro y escuchar afuera”, señaló.
Según Álvarez, los esfuerzos de la institución estarán dirigidos a responder a las necesidades internas de la Policía y a fortalecer la seguridad ciudadana.
Además, destacó que la designación de las nuevas autoridades respeta, según afirmó, la institucionalidad, la antigüedad y la meritocracia policial, y anunció mecanismos para incentivar y reconocer esos principios dentro de la institución.
Al asumir el cargo, Álvarez agradeció la confianza depositada por las autoridades y comprometió trabajo y resultados al frente de la institución.
“Lo que yo puedo en este día comprometerme es a trabajar y a demostrar con hechos la nueva administración en el mando de la Policía Boliviana”, concluyó.
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