La población ocupada en Bolivia disminuyó en cerca de 205 mil personas entre el cierre de 2025 y junio de 2026, de acuerdo con el “Reporte de Inflación y Política Monetaria” del Banco Central de Bolivia (BCB). El documento vincula esta caída con la contracción del Producto Interno Bruto (PIB), explicada en gran medida por el desplome de sectores como en de la construcción, y con un aumento de la “pobreza monetaria”, que podría llegar a 5,7 millones de personas hacia el cierre de 2026.
MENOS EMPLEO
El BCB atribuye la caída de la ocupación al menor dinamismo de la actividad económica, que redujo las plazas de trabajo y generó una transición hacia la inactividad. “El menor dinamismo de la actividad económica redujo la ocupación, con una transición hacia la inactividad”, señala el informe, que precisa que este deterioro del mercado laboral se mantiene desde el fin de la pandemia del covid-19.
La contracción de la ocupación fue consistente con la caída registrada en distintos sectores de la economía. Junto con ello, la tasa de subocupación (personas que trabajan menos horas de las que desean) subió a 8,21% de la población ocupada, unas 374 mil personas. Al sumar desocupación y subocupación, la tasa de subutilización de la mano de obra llegó a 11,43% a junio de 2026.
El BCB proyecta que estos indicadores continúen en terreno desfavorable hacia fin de año. La subocupación llegaría a 8,6% de la población ocupada y la subutilización, a 11,6%. El informe vincula este pronóstico con un previsible aumento de la informalidad, en un escenario en el que, según el documento, “los hogares deben emplearse en este tipo de actividades”.
MÁS INFORMALIDAD
La población ocupada en el sector informal del área urbana llegó a 3,2 millones de personas en junio de 2026, el 69,7% de la población ocupada, una cifra alarmante. El BCB indica que el aumento de la informalidad se acentuó desde 2024, en línea con los periodos de crecimiento económico negativo, y recuerda que este tipo de empleo se caracteriza por una productividad y unos ingresos laborales menores.
INGRESOS
El ingreso laboral tampoco se recuperó en los últimos cinco años, de acuerdo con el informe. Antes de la pandemia, los ingresos laborales promedio se ubicaban en 3.000 bolivianos mensuales. Hacia octubre de 2025 habían caído a 2.847 bolivianos. “Si bien los repuntes de noviembre y diciembre de 2025 son favorables, la consolidación de estas mejoras dependerá de la recuperación plena del sector real”, señala el informe.
SUBE LA P
El reporte vincula el deterioro laboral con la evolución de la pobreza monetaria (personas cuyo ingreso no alcanza para cubrir una canasta básica de bienes y servicios). Según las microsimulaciones del BCB, en 2025 el 44,7% de la población, 5,4 millones de personas, se encontraba por debajo de la línea de pobreza, frente a 4,5 millones en 2024. El salto responde, según el informe, a que la inflación llegó a 20,4% en 2025. Para 2026, el BCB estima que la cifra podría subir a 5,7 millones de personas si se cumple el escenario de inflación previsto. El documento precisa que “el impacto de la inflación se concentra en hogares que destinan una mayor proporción de su gasto al consumo de alimentos”.
EL PIB, EN ROJO
El deterioro del mercado laboral ocurre en un escenario de contracción económica prolongada. El informe señala que la actividad económica boliviana continúa “la senda de deterioro iniciada en el último lustro, periodo que registró diez trimestres de decrecimiento y dos años de recesión continuos”. A junio de 2026, el PIB acumuló una caída de 3,34%, luego de un leve avance de 0,06% en el primer trimestre.
Uno de los factores detrás de este deterioro fue, según el BCB, “la intensificación de los conflictos sociales, que paralizaron el eje troncal del país” por más de 50 días en mayo y junio –el intento de derrocamiento contra Rodrigo Paz–, lo que interrumpió las cadenas de abastecimiento y, sumado a la escasez de combustible, afectó el transporte y la distribución de mercadería.
