El anuncio del presidente Rodrigo Paz de prescindir de los líderes de los partidos para garantizar la gobernabilidad en el país generó reacciones divididas entre oposición, oficialismo y analistas, que debaten si la medida fortalecerá o, al contrario, debilitará la capacidad del Gobierno para aprobar su agenda legislativa, que iniciará este semana con el proyecto de Ley de Inversiones.
Paz anunció el pasado 6 de agosto, durante su discurso por el 201 aniversario patrio en la Casa de la Libertad, que “vamos a hacer acuerdos no entre políticos, sino entre instituciones, como debe ser una democracia seria”, a fin de dar paso a una democracia que funcione por medio de las instituciones, “no por la voluntad del caudillo, del líder único o del grupo político”.
En ese sentido, proclamó que “ahora ya no hay jefazo. Ahora no hay líderes únicos. Ahora están las instituciones”.
El Presidente calificó este enfoque como “uno de los cambios políticos más importantes” de su gestión. “Reitero, la gobernabilidad ya no consiste en firmar acuerdos entre tres o cuatro líderes (políticos). Hoy consiste en construir acuerdos que permitan ejecutar las políticas públicas que el país necesita”, insistió.
La subjefa de bancada de la Alianza Libre, Lisa Claros, cuestionó este domingo, en entrevista con Correo del Sur Radio (FM 90.1 y AM 980), la decisión del mandatario. “Nos sorprende de sobremanera que ya anuncie incluso en su mensaje presidencial que ya tiene acuerdos con el Legislativo, siendo que, sin el apoyo de la Alianza Libre, no tendría el (el apoyo necesario)”, observó la legisladora. En ese sentido, denunció que, con la decisión de Paz, “estaría fomentándose el transfugio político” y degradándose la democracia. “No se puede permitir ello. En este sentido, nosotros condenamos este punto de vista y exhortamos también a Rodrigo Paz que le diga a la población boliviana cómo es que pretende gobernar sin sentarse a dialogar con la principal fuerza (de Legislativo”, cuestionó.
Claros admitió que algunos parlamentarios de su bancada negocian votos al margen de la línea partidaria y pidió al jefe de la Alianza Libre, Jorge Tuto Quiroga, evaluar una posible expulsión. “Hay una facción evidentemente que vota en concordancia con el Gobierno”, afirmó, y sostuvo que “lo que está haciendo Rodrigo Paz, en este momento, es comprar conciencias a través de algunos ministros”.
En un comunicado, la bancada de Senadores y Diputados de la Alianza Libre expresó su “preocupación por las declaraciones” del Presidente y sostuvo que estas “evidencian un preocupante desconocimiento del funcionamiento democrático de la Asamblea Legislativa Plurinacional”. La fuerza política preguntó “¿cómo pretende impulsar las leyes estructurales que el país necesita si renuncia al diálogo, la concertación y la construcción de acuerdos con las representaciones políticas de la Asamblea Legislativa?”.
Una posición distinta expresó la diputada oficialista Claudia Bilbao, del Partido Demócrata Cristiano (PDC). “Hoy la forma de hacer política ha cambiado. No somos floreros”, declaró Bilbao, según publicó DTV, al sostener que los legisladores deben legislar, gestionar y fiscalizar en beneficio de la población con independencia de las directrices de los jefes de partido, y que la Asamblea debe actuar “de frente al pueblo y diciéndole la verdad”.
La Alianza Unidad no se pronunció aún al respecto. A fines de julio pasado, el líder de UN Samuel Doria Medina rompió con Paz –“Desde hoy lunes 27 de julio de 2026, Unidad Nacional (UN) y el gobierno de Rodrigo Paz seguimos caminos separados”, comunicó– y afirmó que “en el Parlamento haremos oposición constructiva. Esto significa que apoyaremos las medidas que apunten a un cambio de modelo y que no conspiraremos en contra de la estabilidad del Presidente”.
