El Gobierno y ocho de las nueve gobernaciones del país acordaron este martes avanzar hacia el fin del modelo centralista, tras una jornada de trabajo técnico centrada en la hoja de ruta para la implementación del “50/50”. Así lo informó el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, acompañado del viceministro de Autonomías, Adrián Oliva, en conferencia de prensa.
Espinoza explicó que el documento base deberá ser refrendado por el presidente Rodrigo Paz y los nueve gobernadores en su reunión de estse miércoles en la Casa de la Libertad “Esperemos sea validado mañana por las máximas autoridades políticas de cada departamento, los nueve gobernadores, junto al Presidente en el encuentro de las cinco de la tarde”, señaló el Ministro, quien calificó la reunión de “muy productiva ”.
El primer punto de coincidencia fue lo relativo a los gastos condicionados. El Ministro recordó que en gestiones anteriores “se ha condicionado, se ha obligado a las gobernaciones a llevar adelante gastos con sus propios recursos, sin darles la posibilidad de que estas puedan destinarlos a donde quisieran”, citando como ejemplo el pago del bono de vacunación o los prediarios.
“Esto evidentemente es un acto violatorio de la autonomía y el Gobierno central está de acuerdo con eso”, afirmó, y agregó que ya existen propuestas de ley presentadas a la Asamblea Legislativa y remitidas a Udape para levantar estas condicionalidades de forma paulatina.
El segundo eje tiene que ver con los criterios de distribución de ingresos. “Hoy por hoy, el mayor criterio es (el tamaño de) la población, pero esto también tiene que tener algún contrabalance”, explicó Espinoza, y agregó que las gobernaciones que “hacen esfuerzos para recaudar más, hacen esfuerzos para tener más recursos, ese esfuerzo tiene que ser premiado”. Según el Ministro, los nuevos criterios deberán incluir, además de la población, “eficiencia, justicia distributiva, esfuerzo fiscal”.
El tercer punto de coincidencia fue el alivio de deuda de los gobiernos subnacionales. Espinoza atribuyó el sobreendeudamiento a “distorsiones presupuestarias” y a la mala gestión tanto de gobiernos subnacionales como del Gobierno anterior, lo que “está haciendo que hoy las autoridades que han sido recientemente electas estén enfrentando una situación de iliquidez, porque el servicio de deuda se come prácticamente todos sus ingresos”.
