Las exportaciones bolivianas de gas natural sumaron 498,1 millones de dólares durante el primer semestre de 2026, cifra que representó una disminución del 12,9% frente a los 571,7 millones registrados en el mismo periodo del año anterior. Así lo detalló el Instituto Nacional de Estadística (INE) en su último boletín estadístico sobre el comercio exterior del país.
La contracción de los ingresos por la comercialización de este hidrocarburo también se reflejó en el comportamiento mensual. Las ventas externas de gas pasaron de 104,1 millones de dólares en mayo a 89 millones en junio del año en curso, un descenso equivalente al 14,5%.
Pese a esta caída en el sector extractivo y a los bloqueos registrados en el país, el ente estatal reportó un superávit comercial de 184,7 millones de dólares al cierre de junio, indicador que se sostuvo gracias al importante crecimiento en las exportaciones de la agropecuaria y la industria manufacturera.
Este retroceso sostenido en las exportaciones coincide con la preocupación que hay en el país sobre el declive de los campos productores y la caída de las reservas de gas.
El país aguarda la publicación oficial de la nueva certificación, luego de alcanzar su mayor nivel histórico en 2017 con 10,7 trillones de pies cúbicos (TCF). De forma anticipada, el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca, adelantó recientemente que el informe resulta “muy, muy preocupante” y advirtió sobre un posible riesgo inminente de desabastecimiento para el mercado interno.
