El presidente Rodrigo Paz calificó este jueves como un hecho de violencia la toma del Ministerio de Trabajo protagonizada por dirigentes fabriles y advirtió que este tipo de acciones no pueden ser toleradas en el país. En ese marco, remarcó que la postura del Gobierno es privilegiar el diálogo como vía para la resolución de conflictos.
La ocupación de la institución pública se registró el miércoles y derivó en la intervención de la Policía, que aprehendió a 13 personas y las trasladó a celdas. Posteriormente, la Central Obrera Boliviana (COB) se movilizó para exigir la liberación de sus afiliados. Este jueves
Paz insistió en que Bolivia debe avanzar hacia una convivencia basada en el entendimiento y no en la confrontación. “El Gobierno dialoga, dialoga, dialoga. El Presidente se sienta con el transporte, con el sector campesino, con todos los sectores. No entiendo la violencia. La violencia no se acepta. Y la violencia es una suerte de sicariato”, afirmó.
Asimismo, sostuvo que la toma del Ministerio constituye un “acto violento” contra una institución del Estado y cuestionó que ciertos sectores asuman que pueden irrumpir en espacios públicos por la fuerza. “Un sector consideró que tiene la libertad para entrar y violentar un espacio público del Estado boliviano. Así que creo que eso no se puede aceptar y tenemos que cambiar esas conductas”, reflexionó. En relación con las demandas de su renuncia, el mandatario señaló que los cambios de ciclo político suelen generar debate, pero subrayó la importancia de mantener el enfoque en el desarrollo del país.
