Los tres decesos por fiebre amarilla mantienen en alerta a las autoridades sanitarias de Santa Cruz, mientras que en Chuquisaca el Servicio Departamental de Salud (Sedes) identificó a Macharetí, Muyupampa, Huacaya e incluso Monteagudo como zonas de riesgo, debido a su cercanía con el área donde se registró el brote.
“Muchas comunidades de Macharetí, Muyupampa y Huacaya son colindantes con la zona afectada y mantienen vínculos a través de la red carretera, el comercio e incluso relaciones familiares con Monteagudo, lo que genera preocupación”, señaló a CORREO DEL SUR el director del Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Chuquisaca, Edwin Loayza.
Los últimos casos positivos de fiebre amarilla en Santa Cruz se registraron en la provincia Cordillera, municipio de Gutiérrez, comunidad Eiti, perteneciente al pueblo guaraní. De los cuatro pacientes reportados, tres fallecieron: los dos últimos, una mujer de 26 años, un hombre de 51. Una niña permanece en estado grave.
No obstante, Loayza explicó que, según las investigaciones preliminares, los posibles contagios se habrían originado en la zona de Charagua, que colinda con Carandaití, Algodonal, Martillo y Cuatro Vientos, en el municipio de Macharetí, por lo que persiste el riesgo de propagación hacia territorio chuquisaqueño.
MEDIDAS ASUMIDAS
Loayza informó que el pasado viernes sostuvo una reunión virtual con el jefe de la Unidad de Epidemiología del Sedes Santa Cruz, con el objetivo de coordinar acciones y precisar los lugares donde se encuentran los pacientes positivos.
