Entre el 8 de enero y el 2 de febrero, al menos seis casos de presuntos ajustes de cuentas fueron registrados en Bolivia, con crímenes perpetrados con extrema violencia en Santa Cruz, Cochabamba, Tarija y Beni, según reportes policiales y del Ministerio Público.
El primer hecho se produjo el 8 de enero en Tarija, donde la Fiscalía señaló que “El Tuerto”, un conocido contrabandista de granos, estaría detrás del asesinato de Mauricio Aramayo, colaborador cercano del presidente Rodrigo Paz. De acuerdo con las investigaciones, el crimen tiene características de un ataque planificado.
El 15 de enero, en la zona del Urubó, en Santa Cruz, Jorge Luis Burgos Lola, de 27 años, fue acribillado mientras se encontraba en su vehículo acompañado de una mujer. El ataque fue directo y ejecutado por varios sujetos armados, lo que reforzó la hipótesis de un ajuste de cuentas.
Un día después, el 16 de enero, se registró otro crimen en Santa Ana de Yacuma, Beni. Un hombre, presuntamente de nacionalidad chilena, fue ejecutado a plena luz del día en el barrio 26 de Julio. Cámaras de seguridad y testimonios permitieron identificar a dos sospechosos, actualmente buscados por la Policía.
El 23 de enero, otro hecho violento fue reportado en San Ignacio de Velasco, también en Santa Cruz, donde un hombre fue encontrado sin vida dentro de un domicilio con múltiples impactos de bala, en lo que se investiga como una ejecución dirigida.
